A finales de cada año, la lluvia de estrellas Gemínidas se pueden apreciar en nuestro firmamento, haciendo que nuestro cielo se vista de abundantes y pequeños meteoros que viajan a mil por horas. Según la NASA o la Administración Nacional de la Aeronáutica del Espacio ha definido a esta lluvia de estrellas como el único fenómeno que ha surgido a partir de un cometa y no de un asteroide. Según los expertos, las condiciones de visibilidad deben ser favorables, es decir, nuestro cielo debe encontrarse totalmente despejado para poder apreciar el espectacular show cósmico.

Las Gemínidas tienen una peculiaridad, esta lluvia de estrellas alcanzan su punto máximo a mediados de diciembre llegando a durar hasta dos semanas, teniendo una velocidad de 100 meteoros por hora. Para poder apreciar con mayor eficacia la lluvia de estrellas, es recomendable buscar un espacio con ningún tipo de contaminación lumínica y observar detenidamente nuestro firmamento hasta esperar el resplandor de las Gemínidas. 

¿Por qué se origina la lluvia de estrellas Gemínidas?

Esta lluvia de estrellas se origina cuando el cometa Faetón se acerca progresivamente a la orbita del sol, haciendo que el calor que emana la supernova, queme todos los residuos de polvo que se encuentran en la superficie del cometa, formando partículas de grava llamadas meteoroides. Estas partículas viajan a través del espacio y al momento de entrar en contacto con la atmosfera del Planeta Tierra, se desintegran creando destellos o trazos de luz, denominándose estrellas fugaces.

Cualquier lluvia de estrellas que atraviesa el Planeta Tierra durante el año no tienen ningún tipo de relación con la Gemínidas, puesto que cualquiera estrella fugaz que observemos en cualquier momento, son creadas por constelaciones cercanas, mientras que las Gemínidas por un cometa. El nombre de esta lluvia de estrellas se debe a que las Gemínidas se encuentran en un espacio cercano a la radiante de Géminis.