Cuál es el origen de la música

Si alguna vez te has preguntado cuál es el origen de la música, deberíamos empezar por preguntarnos cuál es el origen del sonido, puesto que la música no es más que una sabia combinación de este. Los sonidos pueden ser musicales o no, y los que no lo son se denominan ruidos.   

Antes de pasar a estudiar cuál es la diferencia entre los unos y los otros, dejaremos sentado que la naturaleza de todos ellos es exactamente la misma y que consisten simplemente en ciertos movimientos del aire.

¿Pueden ser vistos y oídos los sonidos?

Si alguien dijera que jamás había visto sonido alguno, no sería de extrañar, todo porque los sonidos no son para ser visto, si no para ser oídos. Las ondas sonoras que oímos, aunque no podamos verlas, son en realidad, tan admirables como las ondas que se forman en el agua. La diferencia entre el aire y un océano inmenso de agua no es, en último término, muy notable.

Si fijamos la atención en dos peces sumergidos en el mar o en un lago cada vez que uno de ellos agita la cola, producirá una onda en el agua que podría sentir el otro. Cuando hablamos o cantamos, producimos en el aire una onda muy semejante a la del agua, y que produce en los que nos rodean una sensación especial, que se llama audición. La audición, al fin y al cabo, no es más que una impresión que experimentamos en los oídos.

Estas ondas que se producen en el aire se propagan con gran rapidez, y son extremadamente menudas, pero, a pesar de su pequeñez, tienen muy diferentes tamaños. Las diversas clases de ondas engendran distintos sonidos. Si producimos en el aire una onda irregular , no por eso deja de propagarse, y cuando la siente o advierte el oído, experimenta una sensación más bien desagradable.

Si la onda producida es regular, uniforme y suave, el oído al percibirla recibe una sensación agradable, que es lo que denominamos un sonido musical.